
Dejen de permitir que su patio se desperdicie en invierno. Es una visión frustrante: un hermoso espacio para comer al aire libre, completamente vacío, solo porque la temperatura ha bajado. La mayoría de las personas intentan solucionar este problema con calentadores convencionales, pero esos aparatos son inútiles en el exterior. El viento simplemente se lleva el aire caliente antes de que pueda llegar hasta los clientes. Por eso utilizamos calentadores infrarrojos de 1500W montados en el techo. La clave está en que estos calentadores no intentan calentar el aire, sino que emiten ondas de calor que calientan directamente a las personas y los objetos. Es como estar bajo el sol en una mañana clara de octubre: uno siente el calor de inmediato. La instalación es bastante sencilla. Montamos estos dispositivos en el techo del gazebo o del patio. De esta manera, el suelo queda despejado; nadie tropezará con cables ni se quemará accidentalmente con un calentador colocado sobre una mesa. Al estar en lo alto, los rayos de calor llegan directamente hacia abajo, calentando toda la zona donde se sientan las personas. Una cosa importante: estos calentadores consumen 1500W de energía, lo cual es una cantidad considerable. Asegúrese de que sus cables eléctricos puedan soportar esa carga. No hay nada peor que que los disyuntores se apaguen justo en medio de una noche de mucho tráfico. ¿Por qué invertir en esto? Porque los clientes felices y cómodos gastan más dinero. Es así de simple. Cuando las personas no tienen frío, se quedan más tiempo. Piden una ronda extra de bebidas o un postre que originalmente no planeaban tomar. De repente, su patio deja de ser una carga temporal y comienza a generarle ingresos durante todo el año. Pero hay que tener cuidado con dónde colocarlos. El calor infrarrojo funciona según el principio de “línea de visión”. Si un cliente se sitúa detrás de un pilar grueso o de una planta grande, vuelva a estar en frío. El truco es planificar primero la disposición de las mesas. Coloque los calentadores de tal manera que cada silla esté cubierta, pero sin que la persona sentada debajo se sienta como si estuviera siendo asada. Con la ubicación correcta, sus clientes estarán perfectamente cómodos.