
Deje de luchar contra el horno de su equipo
Si utiliza máquinas KHS o Sidel Combi SF300, seguramente conoce los problemas que causan las “zonas frías” en el horno. Es algo frustrante: la expansión del plástico es desigual, el espesor de las paredes del horno varía mucho, y de repente se desperdician los preformados.
Hemos invertido mucho tiempo en averiguar por qué ocurre esto. Por lo general, se debe a cómo afecta el calor al plástico. Por eso rediseñamos nuestras lámparas de repuesto: nos centramos en el área exacta donde se genera el calor, para asegurarnos de que este llegue justo donde es necesario.
Hablemos de potencia.
El SF300 es bastante exigente: necesita un equilibrio muy preciso entre voltaje y vatios para mantener el horno estable. Al fabricar estas lámparas, prestamos especial atención al número de vatios por centímetro. Una alta potencia es buena, ya que permite realizar ciclos más rápidos. Pero hay un problema: esto ejerce mucha presión sobre el vidrio de cuarzo. Si la fuente de alimentación no está ajustada a la tensión exacta de la lámpara, esta se quemará prematuramente. Es un equilibrio delicado.
Calidad de fabricación
Utilizamos vidrio de cuarzo de paredes gruesas, ya que estos equipos deben soportar cambios bruscos de temperatura. También utilizamos un sistema halógeno, que evita que el filamento de tungsteno se evapore demasiado rápido.
En cuanto a la instalación, es sencilla. Ya sea que utilice conectores R7s o Sk15, estas lámparas son reemplazos directos. No hay necesidad de volver a conectar cables ni de leer manuales durante horas. Simplemente las coloca en su lugar y listo.
Algunos consejos prácticos
Nuestras lámparas están diseñadas para igualar o incluso superar a las piezas originales del fabricante. Lo mejor es que no tendrá que ajustar constantemente la temperatura del horno durante todo su turno de trabajo.
Pero hay algo importante: cuanto más calor haya, más tendrán que trabajar los ventiladores de refrigeración. Si el flujo de aire está bloqueado por polvo o suciedad, estas lámparas de alta potencia podrían dañar los reflectores. Eso aceleraría enormemente el deterioro del sistema de calefacción.
Hágase un favor: cada vez que cambie una lámpara, revise rápidamente los reflectores. Manténgalos limpios y obtendrá el máximo rendimiento de la reflexión infrarroja.